Documentación o Ciencia de la documentación

Si bien Paul Otlet es reconocido por ser el iniciador de la ciencia de la documentación; la documentación como tal se remonta a las primeras civilizaciones; es ahí donde la civilización Mesopotámica constituye una pieza fundamental para el inicio de esta gracias a la presencia de sus famosas tabletas de arcilla cubiertas de inscripciones, pues muestran la organización de la ciudad con listas de nombres, personas y bienes; se podría decir que, muchas de estas son precedente de la actual bibliografía. Así mismo, no es muy desatinado suponer que existían catálogos, ya que muchas de estas registraban el título y el autor facilitando la localización de los materiales.

louvre-tablette-ecriture-precuneiformeTableta de arcilla  donde se registran listas de inventarios

Museo Louvre

La civilización Griega, además de ser la primera en llevar una producción literaria de calidad para las otras culturas, también cuenta con un papel fundamental en el desarrollo de la documentación; debido a que al producirse la evolución de la oralidad a la cultura del libro personajes importantes tales como Polícrates y Pisístrato los y fundaban bibliotecas; sin embargo, no eran destinadas para la población. Es en la época clásica donde los libros comienzan a circular entre la població

Esta antigua maldición es uno de los documentos griegos más antiguos de Egipto que se conservan en papiroLa maldición de Artemisa:

Esta antigua maldición es uno de los documentos griegos más antiguos de Egipto que se conservan en papiro.

Biblioteca Nacional de Austria

A raíz del comercio, se comienzan a instalar las bibliotecas privadas en la que resalta la de Aristóteles quien enseñó al emperador Egipto el método para organizar una biblioteca; ocasionando tiempo más tarde que Egipto sea, como indica López “el primer atisbo de luz en la humanidad sobre organización seria y sistemática del conocimiento” (p. 206). Es aquí donde se resalta la importancia de la Biblioteca de Alejandría, pues en esta no solo se dedicaron a crear, recopilar y catalogar las obras existentes sino que se convertiría en uno de los instrumentos más poderosos para la “helenización” de la zona del Nilo; esta biblioteca contaba con grandes laboratorios de investigación, jardines botánicos, zoológico, etc.

Sin embargo, lo que más se rescata de esa biblioteca es su colección de libros, la cual se calcula llegaba a un millón de ejemplares; es así que dentro de ella se da el antecedente más remoto a la bibliografía: los pinakesse clasificaban los rollos de acuerdo con sus contenidos y se relacionaban con sus géneros científicos tampoco hay que dejar de lado a la lista de escritores que eran considerados como modelos en su género literario, más conocido como “canon”, pues este sirvió como modelo para las épocas siguientes. Desafortunadamente poco o nada queda de lo que fue la Gran Biblioteca de Alejandría debido a un incendio en el 48 a.C., este destruyó gran parte de la literatura griega que se había recopilado hasta ese entonces.

Otra de las grandes bibliotecas fue Pérgamo su importancia radica al querer rivalizar con la Biblioteca de Alejandría pues, además de contar con rollos de papiro, utilizaban pieles de animales como materiales de escritura llamados “pergamené”; los rollos se catalogaban por temas, es así que se conocía inmediatamente si la colección incluía la obra solicitada; esta biblioteca fue fuente suficiente para que los habitantes de estas civilizaciones asimilen lo más provechoso de todas las culturas produciendo un pensamiento en el cual se fundamenta la civilización occidental.

El Imperio Romano o la cultura latina tiene una fuerte influencia de la civilización griega; esta se ve reflajada en las colecciones y el comercio de libros; así como el desarrollo de las bibliotecas. Así como la civilización griega, estas en un inicio no estaban al alcance del pueblo romano; si no que pertenecían a la casta sacerdotal y de la clase gentilicia. Ya en la época republicana se consolidan las primeras bibliotecas privadas donde se rescata la de Cicerón, es importante resaltar que, así como en esta, existía un bilingüísmo cultural; es aquí donde se van a dar indicios del establecimiento de las bibliotecas públicas aunque es a finales de la época republicana donde van a surgir.

El papiro fue remplazado por el códex dando paso a la transformación en las prácticas de lecturas acabando así la edad Antigua y comenzando la Edad Media o mejor conocida como Edad Oscura; debido a que, siendo el cristianismo un pilar fundamental en el desarrollo y la evolución de esta época, fue la causante del retraso científico e idiológico de la época; sin embargo, esto solo ocurriría en occidente, pues, la cultura árabe va a desarrollar y a obtener grandes descubrimientos científicos como culturales.

Como todo periodo cuenta con su contraperiodo; el final de la Edad Media supone y evidencia una ruptura definitiva con la religión y a su vez el retorno de los clásicos, es en esta nueva época donde aparece la figura del bibliólogo. Ya en esta nueva etapa, el Renacimiento, acorde con los nuevos desarrollos y ya dejando atrás esos años de estanco intelectual y cultural va a dar pie a una revolución considerable en torno a las bibliotecas; es con Gutenberg y la imprenta con que los textos clásicos comenzarán a estar al alcance de gran parte de la población.

616x510Poemas italianos de Francesco petrarca : No solo fundó la biblioteca privada más importante de su época, se preocupó en depurar los clásicos latinos de los errores que se había originado por las copias a lo largo de los años

La convicción de que el hombre podía comprender todos los fenómenos naturales dio lugar al desarrollo de la ciencia experimental la Astronomía, la Matemática y las Física fueron los campos de la ciencia que se desarrollaron con más fuerza durante el siglo XVII. Por ejemplo, Galileo Galilei  confirmo la teoría de Copérnico. En 1620 se publica el primer catálogo bibliotecario general que servía para la lista de búsqueda “Bodlein Catalogue” de Thomas James y Thomas Bradley. Años después en 1629, León Pinelo escribe “Epítome de la biblioteca oriental y occidental, náutica y geográfica”; en 1672 se publica en Roma la “Bibliotheca Hispana” de Nicolás Antonio; y a continuación “Bibliographia jurídica et política”, en 1680 por Corneille de Beugheum.

El siglo XVIII, mejor conocido como el Siglo de las Luces, por representar la conclusión de una serie de sucesos que protagonizaron las sociedades europeas en los siglos precedentes, en el momento en que la  relación entre razón y fe culminó con el triunfo de la primera, llenando la vida de los europeos con la luz que estuviese ausente durante la edad media. En el siglo XIX nacen los que revolucionarían la documentación Paul Otlet (1868-1944) y Henri La Fontaine (1854-1943)

En 1985, se suceden acontecimientos de gran calado en la génesis de la documentación como ciencia y objeto de estudio. Paul Otlet accede a la primera invención en clasificaciones bibliográficas; se trata de la Clasificación Decimal de Melvil Dewey o Clasificación Dewey DDC que había sido publicada en 1876. Si bien las aportaciones de Dewey se basaban en la organización sistemática de los libros por temas numerados correlativamente, Paul Otlet aporta innovaciones como el empleo de una notación relativa decimal, símbolos para la combinación de las diversas numeraciones, capacidades relacionales de las temáticas clasificatorias, principalmente. Estas mejoras e innovaciones se tradujeron en la publicación de la Clasificación Decimal Universal, conocida como la CDU.

Andrea Rojas ©
Humberto Cuárez ©

Fuentes:

Yepes, J. L. (2004, Mayo). Características de la Documentación y su reflejo en la formación de los profesionales e investigadores de la disciplina. En Actas do Congresso Nacional de Bibliotecários, Arquivistas e Documentalistas (No. 8).

Yepes, J. L., & Hernández, F. (2011). Aportaciones a la Historia de la Documentación: evolución y contexto historiográfico. Documentación de las Ciencias de la Información, 34, 203-222

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