Independencia e interacción de los ¿nativos digitales?

Tanto la generación “Y” como la generación “Z” pueden estar representadas por el término nativo digital; debido a que, si bien, en el caso de la generación “Y”, estos han estado sujetos a todo el proceso de evolución tecnológica y la generación “Z” nace ya dentro de estos cambios ; es decir que, a diferencia de la generación “Y”, estos cuentan con toda la tecnología a su disposición desde su nacimiento; sin embargo, aún ocurren cambios constantes pero estos ya no se evidencian como un cambio total de percepción de las cosas sino como un cambio natural de las tecnologías.

Debido a esta aceptación de las tecnologías, los comportamientos tanto de la generación “Y” como de la generación “Z” van a estar compartidas así mismo, van a tener diferencias significativas. Para relacionar ambas generaciones, al mencionar nativos digitales una de sus principales características es la independencia debido a que, si bien la generación “Y” al pasar por los cambios más relevantes de las tecnologías han debido actualizarse, investigar, encontrar y desarrollar métodos para que sus capacidades no queden obsoletas y ellos queden ajenos a estos cambios; esto ha propiciado a que, en términos coloquiales, “se las arreglen por sí mismos”; en cuanto a la generación “Z”, esta independencia se ve reflejada en su accionar diario, ya que estos cuentan con todas las tecnologías a su disposición lo que le crea una considerable independencia ya que son capaces de solucionar sus inquietudes de manera más sencilla.

Otro de los aspectos más representativos de ambas generaciones es la poca necesidad de la interacción presencial; es decir, estos interactúan virtualmente debido a que dominan los canales de  distribución, comunicación e interacción; esto se puede ver reflejado en la realización de proyectos ya que el procedimiento requiere, según la generación “Y” de  un trabajo duro y sobretodo se deben realizar cuando se sientan más inspirados, esto se complementa con la idea de que “se funciona mejor cuando se trabaja en red”, una de las características principales de la generación “Z”.

Es por ello,  que si situamos tanto a la generación “Y” como a la generación “Z” en un plano empresarial o con el fin de resolver objetivos, se podría estar hablando de “redes de proyectos”; estas, son más útiles que los equipos de proyecto, estas redes utilizan no solo la información que posee su equipo sino también de terceros, en comparación del equipo de proyectos que solo usa la información que posee sus miembros; en otros términos, van a cruzar las fronteras de sus equipos, deibdo a que sus  equipos solo van a tener una perspectiva limitada; es ahí donde se involucra el “feedback” o retroalimentación del proyecto; en el ámbito empresarial, comprendo  la acción de opinar, evaluar y considerar el desempeño de una persona o grupo de personas en la realización de un trabajo o tarea. Como tal, es una acción que revela las fortalezas y debilidades, los puntos positivos y negativos, de la labor realizada con el fin de corregirla, modificarla o mejorarla.

Si hacemos una comparación entre equipo de proyecto y red de proyecto; según el estudio realizado por Jonathon Cummings y Carol Pletcher, se evidencia que en el caso de la red de proyecto, los participantes pudieron darse cuenta qué es lo que les estaba haciendo falta para poder terminarlo, lograr sus objetivos y poder modificarlo, ellos no solo consultaron a sus clientes sino también a sus proveedores y empleados de la misma empresa; así fue como pudieron resolver un problema que el equipo de proyecto pudo resolver pero tuvo demasiados problemas para hacerlo, la red de proyectos se ahorro tiempo en hacerlo.

Andrea Rojas ©
Humberto Cuarez ©

Fuentes:

Cummings, J., & Pletcher, C. (2011). ¿ Por qué las” redes” de proyecto superan a los equipos de proyecto?. Harvard Deusto business review, (204), 22-31.

Jauam, G. J. (2013). Percepciones de la generación “Z” y la escuela del Siglo XXI.

Las Heras, M. (2011). Gestión del talento. Bienvenido Míster Gen Y: las claves para gestionar el nuevo talento en las empresas. Harvard Deusto Business Review, (204), 40-46.

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